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viernes, 24 de noviembre de 2017

Tu voz, que nunca pudo arrodillarse, atravesó los siniestros muros del fascismo –aún hoy en pie- y llegó más lejos y más alto; llegó a los cuarteles, a los hospitales, a las fincas de los poderosos, y le temieron. Por eso tantos seguimos amándola, Nazim Hikmet.


Es a finales de 1937 y comienzos de 1938 cuando se gesta una auténtica conspiración contra Nazim Hikmet, para lo cual le entregaron a los tribunales militares. En este tiempo, el poeta ha de afrontar dos procesos. 

En el primero, el motivo, lo brinda un grupo de alumnos de la Academia Militar, apasionados por la literatura y de ideas progresistas, a quienes en el curso de un registro se les descubren algunos libros del poeta. A pesar de tratarse de libros legalmente publicados que podían adquirirse libremente, la jurisdicción militar inicia un proceso contra Hikmet y 20 alumnos de la Academia Militar, en el que se le acusa de conspiración militar e incitación a la indisciplina y a la rebelión, que estaba castigado con la pena de muerte. El juicio concluye con elevadas condenas, pero es Nazim quien se lleva la palma: 15 años de prisión.

El segundo proceso lo inicia contra él la Armada, por los mismos motivos: la detención de algunos cadetes a los que se había sorprendido con libros del poeta. En este caso, la falta de pruebas y el hecho de que se esgrimiera como acusación principal la militancia comunista de los procesados, que entraba dentro de la jurisdicción civil, hacía presagiar una sentencia absolutoria. Sin embargo, las condenas fueron también de una inesperada dureza, en particular la recibida por Nazim: 28 años y 4 meses.

Nazim llegó a la prisión de Bursa en diciembre de 1940, para cumplir una larguísima condena, que, de hecho, para un hombre como él, de 38 años y una salud frágil, equivalía a una cadena perpetua. Allí, en las celdas de la prisión de Bursa, coincidió con dos jóvenes que habían sido condenados, con tan sólo 16 años, a duras penas de cárcel, a los que ayudó a desarrollar sus facultades artísticas, como en la cárcel de Çan-kïrï hiciera con Kemal Tahir: Orhan Kemal, condenado a 5 años de cárcel por propaganda comunista, que acabaría convirtiéndose en uno de los escritores fundamentales de la Turquía contemporánea, e Ibrahim Balaban, un joven contrabandista a quien Nazim enseñó a pintar, y que se convirtió al cabo de los años en uno de los artistas más trascendentales de la pintura turca.

De: http://antorcha.webcindario.com




martes, 14 de noviembre de 2017

A cien años de la Revolución Rusa, la mejor síntesis de la realidad que nos aguardaba: "El barco del amor se ha estrellado contra la vida cotidiana" - Mayakovsky


Sin terminar

Yo conozco el poder de la palabra,
                      yo conozco su llamado poderoso.
Hay palabras,
                            que levantan a los seres de las tumbas,
y marchan solas,
                                   sobre sus cuatro patas.
A menudo,
                        hay palabras que se pierden
se tiran,
                 no se imprimen,
                                                  no se publican.
Pero la palabra corre,
                                             ajustando sus tiradores,
resonando en los siglos,
                                  y se acercan los trenes arrastrándose
lamiendo,
                      las manos callosas de la poesía.
Yo conozco el poder de las palabra,
                                                                          más que muchos,
más que un pétalo caído,
                                                    bajo el pie de la danza.
Pero el hombre,
                                 entrega el alma,
                                                                  los labios,
entrega todo su esqueleto...
1- Me ama;
                        mucho, poquito,
                                                           o no me ama...
Me rompo las manos,
                                             apretando los dedos,
y arrojo al aire los dedos rotos.
Así se rompen o arrojan,
                                                    los pétalos de las margaritas,
cuando se adivina el amor en el mes de mayo.
Dejad que al rasurarme,
se descubra el pelo plateado de los años.
Espero,
                creo:
                           en los siglos de los siglos jamás me llegará
el día vergonzoso de mi sano juicio.
2-Ya son las dos.
                                   Tal vez ya estás acostada.
En la noche,
                          la Vía Láctea,
                                                      hace su camino de plata.
No te apuro,
                          con telegramas urgentes,
no tengo por qué,
despertarte ya,
                               ni molestarte.
Como se dice,
                              el "incidente" ha terminado.
La barca del amor,
                                   se ha estrellado,
                                                               contra la vida cotidiana.
Estoy a mano contigo.
                    No hay por qué enumerar,
nuestros dolores recíprocos,
                                   desgracias,
                                                          ofensas.
¡Mira el universo,
                                    qué silencio!
La noche,
                     ha cubierto el cielo,
con su mensaje de estrellas.
En horas como ésta,
                                          uno se levanta y habla,
a los siglos,
                       a la historia,
                                                  al mundo.
3- Ya son las dos...
                                       tal vez ya estás acostada,
o tal vez,
                   tú también estás así como yo...
No te apuro ya,
                                con telegramas urgentes,
no tengo por qué,
despertarte ya,
                                 ni molestarte...


UNA VOZ. -¿Es usted afiliado al Partido Comunista?
MAYACOVSKI. -No, no soy miembro del Partido Comunista.
UNA VOZ. -Es lamentable.
MAYACOVSKI. -Yo no le considero lamentable.
UNA VOZ. -¿Por qué?
MAYACOVSKI. -Porque, en la vida fui adquiriendo una serie de costumbres
que no se concilian con el trabajo organizativo. Tal vez, sea un prejuicio salvaje,
pero tuve que luchar de manera tan encarnizada, me han combatido tanto.
Hoy ustedes me llaman"su poeta" pero hace nueve años todas las editoriales
se negaron a publicarme "Misterio bufo" y  el jefe de la Editorial del Estado
me dijo: "Yo estoy orgulloso de no publicar semejante porquería...
Yo no me separo del Partido y me considero obligado a cumplir  todas las
resoluciones del Partido Bolchevique, aunque no tengo el carnet del Partido."


 De: http://amediavoz.com



jueves, 2 de noviembre de 2017

“La solidaridad es algo natural. No es un pájaro raro en el monte, la han vuelto eso”. - Daniel Viglietti



ESDRÚJULO


Se trata cósmicos de ser más fértiles,
de no ser tímidos, de ser más trópicos,
de ir a lo pálido, volverlo térmico,
sentirse prójimo de lo más lúdico,

con verdes lápices trazar el ámbito
de lo que mágico rompe los límites,
buscar lo hidráulico de lo volcánico,
librar la métrica, cambiar de sílabas.

Y con elásticas formas anárquicas
tocar lo afónico que suene homérico,
fundar metáforas, crear la hipótesis
de que lo asmático se vuelva oxígeno.

Situar la brújula al sur paupérrimo,
armar las síncopas contra los déspotas,
cambiar la tónica por una séptima,
tocar en triángulo sones esféricos.

Y a los dogmáticos tan poco orgásmicos,
casi ni eróticos de ser tan púdicos,
a esos acríticos de sesgo andrógino
decirles ”gélidos, no sean retrógrados”.

Y con armónicos cantar bien nítido
contra lo frígido luchando tórridos,
con armas múltiples llamando cálidos
fondos oceánicos de lo más lúbrico.

El ritmo cíclico del vals esdrújulo
es cual la sístole que va a la diástole,
todo cardíaco de andar eufórico,
nada presbítero, más bien sacrílego.

Amando nínfulas que sueña grávidas,
el vals acróbata cruza los vértices
llamando gráciles criaturas prístinas,
seres prolíficos de lo aún inédito.

Y a los arácnidos volverlos líricos
y a sus ejércitos juzgarlos rápido
mediante un árbitro de juicio ecuánime
que encierre en cárceles impunes pérfidos.

Y los políticos de gesto tránsfuga,
los impertérritos, los siempre cómplices
caerán patéticos en lo espasmódico
cuando lo enérgico les corte el tránsito.

Con lo poético del vals arrítmico,
que está en lo crítico de sus propósitos,
no pueden síncopes ni golpes fúnebres,
ni es por patíbulos que quede acéfalo.

Ni es por trifásicas que olvide históricas
luchas titánicas por lo inalámbrico,
por lo que ubérrimo se alza eufórico
y anuncia próximos cambios históricos.

Cuando el pobrísimo tome las cúpulas
y los famélicos tomen las Áfricas
y los indígenas tierra amazónica
y los mecánicos tomen las fábricas
y los utópicos salgan del prólogo
y los daltónicos pinten lo nítido
y los chuequísimos bailen de júbilo

ya lo terrícola será libérrimo
cual ritmo cíclico de un canto esdrújulo.


Daniel Viglietti




"La parte poética se fue desarrollando en el discurrir de mi carrera, porque yo al comienzo trabajaba mucho con letras de otros. Al principio, en el 57, hice todo yo pero después tuve un período, entre el 60, 61, empecé a musicalizar a Nicolás Guillén, a García Lorca, a cubanos (la Revolución Cubana nos conmocionó mucho), a poetas como Vallejo, Alberti, uruguayos como Idea Vilariño, Mario Benedetti, con quien además he trabajado en vivo, Washington Benavides, Juan Cunha, Líber Falco, Circe Maia, Juan Capagorry, con quien hice un disco entero que se llamó “Hombres de nuestra tierra”. No musicalicé nada de él, pero también trabajé mucho con Eduardo Galeano.

Todo eso me permitió una práctica de la letra desde otros que en estos últimos tiempos, largos ya, me han hecho afirmarme en mi propia letra. Poéticamente me siento más entero, y prácticamente no escribo sobre letras de otros. Porque no me da la vida, y trato de que lo que escribo sea con mi letra para decir lo que quiero expresar."

Incompleto homenaje
(porque siempre faltará tiempo, faltará vida,
-como sostenías-)
del Taller Literario
"Otra Luz para tu Luz"
de Aute-Fancap.

lunes, 30 de octubre de 2017

“Acércate a mi clamor, pueblo de mi misma leche, árbol que con tus raíces encarcelado me tienes, que aquí estoy yo para amarte y estoy para defenderte con la sangre y con la boca como dos fusiles fieles”.- Miguel Hernández

30 de octubre de 1910- España

EL ÚLTIMO RINCÓN

El último y el primero:
rincón para el sol más grande,
sepultura de esta vida
donde tus ojos no caben.

Allí quisiera tenderme
para desenamorarme.

Por el olivo lo quiero,
lo persigo por la calle,
se sume por los rincones
donde se sumen los árboles.

Se ahonda y hace más honda
la intensidad de mi sangre.

Los olivos moribundos
florecen en todo el aire
y los muchachos se quedan
cercanos y agonizantes.

Carne de mi movimiento,
huesos de ritmos mortales:
me muero por respirar
sobre vuestros ademanes.

Corazón que entre dos piedras
ansiosas de machacarte,
de tanto querer te ahogas
como un mar entre dos mares.
De tanto querer me ahogo,
y no me es posible ahogarme.

Beso que viene rodando
desde el principio del mundo
a mi boca por tus labios.
Beso que va a un porvenir,
boca como un doble astro
que entre los astros palpita
por tantos besos parados,
por tantas bocas cerradas
sin un beso solitario.

¿Qué hice para que pusieran
a mi vida tanta cárcel?

Tu pelo donde lo negro
ha sufrido las edades
de la negrura más firme,
y la más emocionante:
tu secular pelo negro
recorro hasta remontarme
a la negrura primera
de tus ojos y tus padres,
al rincón de pelo denso
donde relampagueaste.

Como un rincón solitario
allí el hombre brota y arde.

Ay, el rincón de tu vientre;
el callejón de tu carne:
el callejón sin salida
donde agonicé una tarde.

La pólvora y el amor
marchan sobre las ciudades
deslumbrando, removiendo
la población de la sangre.

El naranjo sabe a vida
y el olivo a tiempo sabe.
Y entre el clamor de los dos
mis pasiones se debaten.

El último y el primero:
rincón donde algún cadáver
siente el arrullo del mundo
de los amorosos cauces.

Siesta que ha entenebrecido
el sol de las humedades.

Allí quisiera tenderme
para desenamorarme.

Después del amor, la tierra.
Después de la tierra, nadie.

De: http://www.los-poetas.com




El 4 de mayo de 1939, un agente de Policía llamado Rafael Córdoba rellenaba el expediente carcelario de un joven de 29 años de edad que había sido detenido ese mismo día en la localidad portuguesa de Moura. Al agente que le detuvo le llamó la atención su acento español y, al no llevar nada que acreditase su nacionalidad portuguesa, fue arrestado por inmigración ilegal. Aún no sabía que el detenido era Miguel Hernández, que había comenzado en ese pueblo portugués su calvario por las prisiones de la dictadura franquista.

Ahora, el libro Miguel Hernández, su perdición encontrada, escrito por el onubense Augusto Thassio, ha desvelado algunos aspectos que se desconocían de los cinco días del primer encarcelamiento del poeta. Cinco duras jornadas que pasó en Rosal de la Frontera, localidad onubense limítrofe con el puesto fronterizo portugués donde se rellenó su ficha, y que supusieron el comienzo de su larga estancia en prisión hasta su muerte a los 32 años.

"Pasar de España a Portugal sin autorización". Es el delito que muestra la ficha rellenada ese día, que supuso el final del peregrinar de Hernández huyendo de "los de derechas que estaban a punto de ganar la Guerra Civil", explica Thassio.

Casi todos los historiadores coinciden en que, desde Alicante, llegó a Sevilla, luego a Cádiz y Jerez de la Frontera, y de allí a Huelva, buscando a un abogado en Valverde del Camino para facilitarle el paso a Portugal.

Se bajó de un camión y decidió vender su reloj, regalo de boda de Vicente Alexandre, en la localidad de Santo Aleixo.  El hombre al que se lo vendió lo delató a la policía portuguesa "por cinco miserables pesetas". Cuando la dictadura de Salazar se dio cuenta de que tenía en sus manos a un perseguido de Franco, lo extraditó inmediatamente a escasos metros, a Rosal de la Frontera, y estuvo cinco días internado en una pequeña celda. Ahí empezó su calvario carcelario con las primeras torturas.

Cuando fue detenido, llevaba encima "un billete de veinte escudos, una moneda de cinco centavos y cuatro más de diez; el libro "La destrucción o el amor" con una carta de su autor, Aleixandre, y un auto sacramental llamado "Quién te ha visto y quién te ve, y sombra de lo que eras", escrito por él mismo.

Curiosamente, aunque era amigo de Vicente Aleixandre o Neruda, en el momento de estar encarcelado en Rosal de la Frontera "no tuvo amigos influyentes que lo pudieran ayudar a escapar. Era cabrero, un hombre del pueblo y para el pueblo, que se compró unas alpargatas para atravesar la sierra hacia el Alentejo portugués", ha dicho.

Fueron sólo cinco días, pero en Rosal de la Frontera la huella del poeta es indeleble. Su celda se ha mantenido igual que entonces.

Prácticamente se puede llegar a pie, ya que la frontera no está interrumpida por el Guadiana en aquella zona. Una facilidad que, también, fue fatal para el poeta en aquellos días de 1939.

Sin embargo, aún quedan incógnitas por investigar: Miguel tuvo un compañero de prisión, Francisco Guapo. Su mujer le dio al poeta comida y le lavó la ropa. A cambio, le escribió en un papel de estraza el poema "Hombre encarcelado", con un dibujo del barco que pensaba coger en Lisboa. Ese poema jamás fue encontrado.

Fragmentos seleccionados de: eldiario.es